jueves, 15 de noviembre de 2012

 

Quizás mañana le veré:
Ya me gustaría a mi que me pasara eso. ¿hace cuánto que no le veo? desde que se fue tan lejos, ¿un año, dos, tres? Cómo le echo de menos. Todos aquellos recuerdos rondan por mi cabeza como si fuese ayer, cuando me enseño a silbar, a pescar, a nadar, a sonreír. Ya no es lo mismo.
Pero he de decir que siempre le llevo conmigo, ya que siempre me pongo su colgante preferido y su chaqueta de la época de antaño.
Cómo es de esperar, otra lágrima rodará por mi mejilla, otro recuerdo fugaz pasará por mi cabeza, miraré al cielo y sonreiré, sé que me estás viendo. Pasaré contigo toda la tarde, te contaré como me ha ido, qué es de mi vida y confesaré todos mis secretos. Y como todos los años me iré sin un abrazo tuyo, sin ningún beso en la nariz, sin tu mirada seria pero infantil y sin tu abrazo cálido como el amanecer del verano.
Pero eso no me va a derrumbar, no me va a entristecer, intentaré ser lo más fuerte posible por ti, como tú me enseñaste.
Para mi siempre serás más que un consejero, un amigo, incluso un padre.
Aunque la distancia nos separe, nuestros corazones siguen juntos, pero con una sola frase, lágrima o recuerdo no puedo expresar cuánto te echo de menos.
Te quiere, te extraña y te piensa, tu querida nieta.
                                                                                                     FUENTE: http://otrorelatomas.blogspot.com.es/

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